¿Qué país va a entregar Peña Nieto?

Mi desarrollo profesional ha sido enfocado a la Planeación, que no es tener una bola de cristal para predecir el futuro (como algunos piensan que es), sino prever a dónde nos llevan las tendencias y factores que se pronostica se harán realidad.

El objetivo de la Planeación es “Esperar lo mejor y prepararse para lo peor”; así, de esta manera:

* Sí ocurre lo mejor, ya lo esperábamos.

* Sí ocurre lo peor, estamos preparados.

Pero la Planeación también incluye las estrategias que deben implementarse para modificar las tendencias y obtener el mejor escenario posible.

El 1° de julio los mexicanos vamos a elegir entre tres opciones, dos regulares y una nefasta. El resultado de esta elección definirá no sólo el rumbo de México, sino el estado de salud de la nación que entregará el Presidente Peña Nieto cinco meses después, porque si la opción elegida es incorrecta, cinco meses basta y sobra para llevar a la quiebra al país.

Analizando a los candidatos después del tercer debate presidencial, vemos que:

José Antonio Meade no ha podido sacudirse la pesada carga y desprestigio que le ocasionaron al PRI la gran corrupción de los ex gobernadores de Veracruz, Chihuahua, etc. El señor es muy capaz, con experiencia en el Ejecutivo y buenas propuestas, pero…

Ricardo Anaya tiene el problema que ha proyectado en su discurso un gran odio al PRI, y con esto ha opacado otros temas de interés nacional que propone. Tal vez la sociedad mexicana quisiera evitar una estruendosa “cacería de brujas” y dejar que la Justicia y sus tiempos hagan su labor, y que el futuro Presidente esté más ocupado en el Poder Ejecutivo que en el Judicial.

La opción nefasta a la que me refiero es Andrés Manuel López Obrador. La verdad, es que en el tercer debate, cuando hablaba López Obrador, me pareció estar escuchando al mismísimo Luis Echevarría Álvarez con sus propuestas fallidas y anacrónicas como la “Plantación en cientos de miles de hectáreas de árboles frutales maderables”. Para empezar: en promedio los árboles frutales tardan cinco años en dar los primeros frutos y después, si los hacen madera, pues ya no hay fruto. Además del retorno a la economía de precios de garantía y otras estrategias fallidas. Me faltaría tinta para seguir enumerando las nefastas propuestas de su partido Morena.

Yéndome directamente al tema de este artículo, quisiera exponer cuáles serían mis expectativas de país al 1° de diciembre de 2018 si gana López Obrador-Morena las elecciones.

El primer golpe a México será entre el 2 y el 6 de julio, y va a venir del exterior, por la estruendosa bienvenida a la Revolución Bolivariana que Venezuela, Cuba, Bolivia y Nicaragua le van a dar a López Obrador.

Las especiales características de este grupo son execrables, para empezar vemos que los líderes de estos países se perpetúan: los Castro, Chávez-Maduro, Evo Morales y Daniel Ortega; o sea, que va a dejar de tener vigencia el dicho mexicano del siglo pasado: “En México no hay mal que dure seis años”.

Por otro lado, en estos países se ha nacionalizado casi toda la actividad económica, como son: los ferrocarriles, los celulares, los teléfonos, las televisoras, la banca, el petróleo, la electricidad, el cemento, los hospitales, etc., etc.; bueno, hasta los hoteles y restaurantes.

Ahora bien, mi estimado lector, si usted fuera un inversionista (nacional o extranjero) ¿invertiría en el México de López Obrador?; o sí está a la mitad de un proyecto de inversión, ¿le seguiría echando dinero a su inversión?; o si ya está metido, ¿no en la primera oportunidad sacaría su dinero del país? Por favor estimado lector, conteste honestamente.

Es así que la sola noticia de que el México de Morena va ser parte de la “Revolución Bolivariana” nos va a meter desde julio de 2018 al círculo vicioso de devaluación-inflación-recesión, y ¿de a cómo le gusta el dólar para diciembre de 2018? ¡¡¡¡ $100.00 ó $150.00!!!!

Este pronóstico de la anterior situación se basa en el twitter de Yeidckol Polevnsky (@Yeidckol), presidenta nacional de Morena, captado el 4 de junio pasado a pregunta del Sr. Héctor Monter, el cual literalmente dice:

–Héctor Monter.- Reformulo la pregunta directamente a la Sra. Yeidckol Polevnsky. ¿Me podría decir usted si el partido que representa pretende integrar a México a la Revolución Bolivariana y llevar a México el sistema socialista-comunista, uniéndose en el pacto de Sao Paulo con Cuba, Bolivia, Venezuela y Nicaragua?

–Yeidckol Polevnsky.- Así es!!

Existe también un pronóstico igual o más preocupante. Verá Usted, mi estimado lector: La tecnología para la exploración y explotación de petróleo y gas natural en aguas profundas no se compra. Estas empresas extranjeras sólo se asocian con los dueños de los yacimientos y cobran su participación en especie. Estos extranjeros en sus países pagan cuantiosas cantidades de impuestos que entre otras cosas se destinan a mantener costosas fuerzas armadas por cielo, mar y tierra.

López Obrador ha declarado que va a echar para atrás todas las reformas estructurales del sexenio de Peña Nieto, en especial la energética. Por ello, no sería raro que la última semana de noviembre de 2018 las Flotas Armadas de Gran Bretaña, Holanda, EU, y puede que hasta la Brasileña, se presenten en el Golfo de México a cuidar los intereses de sus ciudadanos.

Esta crítica y bélica situación no es la primera vez que se presenta en México, baste recordar “La Guerra de los Pasteles en 1838”.

Así pues, es muy probable que sí López Obrador-Morena ganan las elecciones, Enrique Peña Nieto entregue un país en crisis económica y con la soberanía violada. Esto servirá de pretexto a López Obrador para explicar su fracaso, y aunque esta generación sabrá que fue la elección de López Obrador la causa de estos males, no hay que olvidar que a partir del 1° de diciembre López Obrador escribirá la historia y las próximas generaciones dirán que fue Peña Nieto quien le dio en la torre al país.

Tengo una propuesta: Hacer lo que los pueblos exitosos han hecho a través de toda la historia cuando se han enfrentado a situaciones muy críticas, y es acudir a consulta, asesoría y mediación de los viejos, de la experiencia, de las canas. Aunque me cae gordo por petulante y presumido, reconozco sus habilidades y tal vez las fuerzas políticas pensantes de México pudieran acudir a Diego Fernández de Cevallos para encabezar una negociación que saque a la nación del riesgo en que se encuentra.

A 10 días de la elección presidencial, esta humilde pluma en este modesto medio, se une a los millones de “Te lo dije” y aporta un “te dije cómo”.

redaccion.nuevavision@gmail.com

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