Morena, control y futuro

Al tiempo que las acciones de su gobierno se topan con la realidad y enfrentan más resistencias, el Presidente Andrés Manuel López Obrador desata la renovación de la dirigencia de Morena, pues ahí se juega una parte fundamental de la continuidad de su proyecto político-ideológico.

El hoy partido/movimiento fue el instrumento para aglutinar las expresiones de hartazgo con el anterior régimen y le permitió llegar a la Presidencia.

Mantener el control del partido, su identidad y finalidad para el que lo formó se convierte en una necesidad para que su grupo permanezca en el poder.

Los antecedentes y el perfil de quien quede al frente de Morena para los próximos tres años serán señales para tratar de entender el juego de López Obrador para las elecciones intermedias de 2021 y los prolegómenos de la sucesión presidencial de 2024.

Por su voluntad o me canso ganso

López Obrador fue un hombre formado política e ideológicamente en una corriente del PRI, identificada con el nacionalismo revolucionario, no ha sido ni es un hombre de izquierda, tampoco democrático y su praxis política es una copia de las formas del priismo.

Su grupo rompió con el viejo régimen al haber perdido la postulación a la Presidencia.

A lo largo de su trayectoria, López Obrador ha mostrado ser un movilizador y propagandista nato; sus actividades han estado marcadas por dos aspectos: su voluntad personal y su ideología.

Desde el llamado Éxodo por la Democracia; el “Gobierno legítimo”; el Proyecto Alternativo de Nación; la Convención Nacional Democrática; el Movimiento en Defensa del Petróleo, la Soberanía y la Economía Popular, el Movimiento de Regeneración Nacional hasta la Cuarta Transformación ha asumido el liderazgo único e indiscutible de cada uno de ellos.

Él ha decidido las formas, los tiempos y ha designado tareas en esos proyectos. Durante ese periodo ha formado un contingente que gira en torno a él, leales y con un alto nivel ideológico, que son quienes se identifican plenamente con el proyecto antineoliberal.

Marcelo Ebrard Casaubon, Alejandro Encinas Rodríguez, Lorenzo Meyer, Octavio Romero Oropeza, Julio Scherer Ibarra, Luciano Concheiro, Jesusa Rodríguez, Claudia Sheinbaum Pardo, Asa Cristina Laurell, Raquel Sosa Elízaga, Bertha Elena Luján Uranga, Irma Eréndira Sandoval, Jesús Ramírez Cuevas, John Ackerman y Javier Jiménez Espriú son algunos de quienes estarían en ese grupo.

Su admiración e inspiración en Benito Juárez y los liberales del siglo XIX; en el pensamiento y acciones de Lázaro Cárdenas (por citar a dos de sus principales referentes abrevados del priismo), así como sus postulados contra la corrupción, la ayuda a los más desprotegidos, la austeridad republicana, han sido constantes en su trayectoria.

Mientras su liderazgo se fortaleció a cada paso, las organizaciones fueron pasajeras hasta el Movimiento de Regeneración Nacional – iniciado desde 2006 – que debió convertirse en partido en 2014 para ascender al poder.

Aún y cuando por exigencia legal Morena sea una marca registrada, con estatutos, plan de acción e ideología, la simpatía hacia ese partido/movimiento está definida por el carisma de López Obrador y no por los objetivos y propuestas de la estructura.

Por eso su voluntad es la única que pesa en las decisiones de gobierno o en las de partido, aún y cuando sean al margen de la ley; contradictorias o autoritarias.

Su empecinamiento político e ideológico le han servido como escudo y justificación para mantener sus decisiones, debatir, forjar alianzas y aguantar crisis, como las presiones de Donald Trump o las renuncias en su Gabinete.

Pero si el instrumento que usó para llegar al poder, Morena, no se institucionaliza como partido, su proyecto y el de su grupo podría estar en riesgo.

Bertha Luján, la continuidad

A seis meses de realizarse la renovación de la dirigencia nacional, solo Bertha Elena Luján Uranga ha iniciado su campaña para competir contra la actual dirigente Yeidckol Polevnsky (Citlali Ibañez Camacho) quien asumió desde diciembre de 2017.

Por identidad, lealtad y la cercanía con López Obrador sería Luján el perfil adecuado al proyecto de López Obrador y sus objetivos en el corto y mediano plazo.

De 2000 a 2006 fue Contralora general en el gobierno del Distrito Federal, encabezado por AMLO; en el “Gobierno Legítimo” de López Obrador, en noviembre de 2006, Luján ocupó el cargo de secretaria del Trabajo; Octavio Romero Oropeza fue secretario para la Austeridad, Claudia Sheinbaum fue secretaria de Patrimonio Nacional; Raquel Sosa, secretaria de Educación, Ciencia y Tecnología.

En los órganos del Movimiento en defensa del petróleo, la soberanía y la economía popular (2008) Bertha Luján fue integrante de la Comisión de Vigilancia del Consejo de Administración de Pemex junto con John Ackerman, Carlos Payán Velver y Javier Jiménez Espriú, entre otros.

En 2009 fue postulada por los partidos Convergencia (hoy Movimiento Ciudadano) y el Partido del Trabajo como candidata a diputada federal por Chihuahua.

En 2011 formó parte de la Comisión que elaboró para AMLO el Proyecto Alternativo de Nación (base de la plataforma electoral de Morena). Lorenzo Meyer, Octavio Romero Oropeza, Julio Scherer Ibarra, Luciano Concheiro, Elena Poniatowska, Jesusa Rodríguez, Claudia Sheinbaum Pardo, Asa Cristina Laurell, Raquel Sosa Elízaga, Irma Eréndira Sandoval y Jesús Ramírez Cuevas fueron otros integrantes de ese grupo.

Ese mismo año -cuando Morena se constituyó como Asociación Civil – Luján fue designada como coordinadora en Chihuahua y al año siguiente, tras otorgársele el registro como partido, fue la secretaria general y Martí Batrés, su primer dirigente nacional.

Durante la contienda presidencial de 2012, López Obrador dio a conocer a quienes integrarían su Gabinete: Marcelo Ebrard, en Gobernación; Juan Ramón de la Fuente en Educación Pública; Claudia Sheinbaum iría a la Secretaría de Medio Ambiente; Javier Jiménez Espriú a Comunicaciones y Transportes, y el empresario Miguel Torruco Marques iría a la Secretaría de Turismo.

Bertha Luján estaría como titular de la secretaría de la Honestidad y Combate a la Corrupción.

Desde noviembre de 2015 es presidenta del Consejo Nacional de Morena.

Su hija, Luisa María Alcalde Luján es actualmente secretaria del Trabajo. De 2012 a 2015 fue diputada federal por Movimiento Ciudadano.

Por esa cercanía, lealtad y completa afinidad ideológica, Luján Uranga garantiza a López Obrador el control de Morena y una posibilidad de futuro, el desafío principal será institucionalizar un movimiento cuya génesis y desarrollo han dependido de la voluntad de una sola persona.
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Mochila Política 84
Año 3, Julio 9, 2019

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