Mary Poppins: El regreso

Aprovecho estos 5 minutos que mis hijos me están regalando mientras juegan solos y sin mayores contratiempos, para compartirles algunas reflexiones sobre Mary Poppins: el regreso.

Reconozco que yo no recordaba a Mary Poppins tan “gendarme” ni tan engreída, sino simplemente: espectacular y mágicamente maravillosa… Obviamente, tengo ganas de volver a ver la peli de 1964, ya que, aunque tengo un buen recuerdo de ella y me fascinan sus canciones, no me acuerdo de la historia. Sé que muchos amantes de la película original exclaman a todo pulmón que las segundas partes nunca son buenas, que Emily Blunt no le llega ni a los talones a Julie Andrews, que nada superará a Chim-Chimeney o a Supercalifragilísticoespialidoso…. Y, tal vez tienen razón… De hecho, no me encantó la elección de algunos artistas, pero mi intención no es comparar las dos películas, ni analizarlas como producciones cinemátográficas, sino simplemente centrarme en las enseñanzas que tiene para “los grandes” la cinta recién estrenada:

La fragilidad de la vida y sus giros inesperados…

En general, vivimos como si tuviéramos nuestra vida y la de nuestros seres queridos comprada. A veces, dejamos de disfrutar a quienes tenemos y lo que tenemos por llorar por quienes no están y por lo que no tenemos. No nos damos cuenta de que en cualquier momento la vida puede cambiar y podemos perder a nuestro esposo/a, hijos, familiares, amigos, trabajo, casa… Evidentemente, hay cuestiones más o menos “controlables” y algunas sobre las que tenemos una mayor responsabilidad. Sin embargo, ante la enfermedad, la muerte, desastres naturales y otros imprevistos, sólo nos queda mirar al cielo pedir fortaleza, voltear alrededor y aceptar ayuda y optar por una actitud positiva y constructiva que nos permita seguir amando y ser mejores personas, a pesar de los “pesares” (literalmente), que aturden el corazón, y a la vez, permiten que se ensanche.

Las cosas que perdemos están en un lugar…

Todo lo que perdemos, en realidad, permanece con nosotros, solo que de otra forma… Nada se va sin dejar huella… Los seres queridos que se nos adelantan al Cielo siguen con nosotros, solo de otra forma, e independientemente de lo poco o mucho que hayan podido acompañarnos en este mundo, nuestra vida no sería igual sin haberlos conocido. No cabe duda, debemos vivir como si fuera el último día… El tiempo vuela, y como papás, sabemos lo lejana que se ve nuestra infancia, adolescencia y juventud, y lo rápido que crecen nuestros niños y se acercan a ese momento en el que volaran… Seamos más concientes del regalo que es la vida y el gran regalo que son nuestros seres queridos, hay que aprender a disfrutarnos más y a enriquecernos, incluso de las diferencias, en el hoy, en lugar de apreciar a las personas cuando se van…

La portada no es el libro…

Las personas y las situaciones son mucho más que lo que vemos a simple vista. Definitivamente, en lugar de gastar tiempo juzgando y sacando deducciones, deberíamos emplearlo en conocer profundamente a las personas para maravillarnos con su unicidad, encontrar puntos de encuentro y poder complementarnos mutuamente.

Hay que aprender a ver las cosas desde otra perspectiva…“Flippity flop”… Y verás lo que nunca antes habías visto… Además, siempre hay una luz y una salida…

Dificultades y retos siempre habrá en la vida. Al igual, siempre habrá quien salga “victorioso” de estos y quien se esconda o se hunda, teniendo mil y una justificaciones para excusarse y culpar a otros o a las situaciones de sus “desgracias”. Ahora bien, hay otro punto interesante que se presenta en la peli y es que, tras reconocer la fragilidad personal y de la vida misma, uno no debe dejarse caer en el vacío de la autosuficiencia, el orgullo o la necedad, sino que se debe saber encontrar redes de apoyo y escuchar ideas que iluminen el camino. Por tanto, si bien hay que ser muy perseverante y creativo, también hay que aprender a pedir ayuda, a dejarse ayudar para encontrar “la salida” y confiar que hay más gente buena en el mundo.

La verdadera libertad hace volar… Y en realidad, los seres humanos libres no tenemos a dónde ir sino hacia arriba y la mejor forma de hacerlo es lado a lado con los demás…

Las malas elecciones atan a la tierra e impiden volar… Elegir el bien mayor, ser mejor persona, amar sin medida y hacer el bien eleva a alturas inimaginables…. Y no somos islas, somos seres sociales interdependientes. Por tanto, para volar hay que hacerlo junto con los demás, buscando el bien común.

Los adultos no olvidar qué es ser niño, debemos curar y cuidar a nuestro niño interior y sacarlo a pasear más seguido aprendiendo todo lo que podamos de los niños…

¿Todo es posible, hasta lo imposible?… Pues los niños pueden comprar todo, “solo tienes que darle la tarjeta al cajero”, pueden ser miembros de la realeza o astronautas, pueden ir al mar con los delfines cuando se bañan en la tina, pueden planear ser veterinarios los lunes y miércoles, diseñadores los martes y jueves, chefs los viernes y dedicarse a viajar los fines de semana…Sin embargo, crecemos y sabemos que no todo es posible, pero también es cierto que en muchas ocasiones fabricamos más imposibles de los que verdaderamente existen. Obviamente tenemos que madurar, pero también debemos reaprender a imaginar, a soñar, a reír porque sí, a abrazar espontáneamente, a subir las escaleras de maneras diversas, a mirarnos con aprecio en el espejo, a perseguir cometas o a usarlas para resolver asuntos importantes, a asombrarnos con un simple paraguas, a creer que con hablar y pedir las cosas por favor podemos solucionar los problemas, a disfrutar un paseo en bici y una caminata por el parque, a ayudar a los demás sin darle tantas vueltas a la cabeza y sin buscar el momento “perfecto”, porque no existe….

En fin,

Descubramos la magia de cada día…
¡Ya vivir!, porque es:
…Hoy o nunca…
¡Siempre hay una salida!…
…¡Y muchas veces está más cerca de lo que imaginamos!

Canciones:

Place where lost things go.
A Cover is not a book.
Turning turtle.
Trip a little light fantastic.
Nowhere to go but up.
…….
@NuevaVisionInfo
redacción@diarionuevavision.com
Luz Ma Dollero

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