¿18 años en campaña, para acabar en crisis económica y social?

La improvisación en el ejercicio de gobierno ha convertido 18 años en polvo, pues a 18 meses de ejercer el mando, un mando autoritario y sordo, el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador ya no sabe por dónde retomar un camino que nunca preparó.

Los periodistas serios que lo monitorearon desde un principio tuvieron razón, y a pesar de que el “Peje” de Macuspana lo niega, parece haber perdido el sendero que todo gobierno debe seguir: el bien común, que no significa jugar con la idea de los pobres empobrecidos.

Ya de por sí sonaba mal aquello de “a mí denme por muerto”, o aquella tomada de pelo con el apoyo del señor Marcelo Ebrard, de “tomar la Avenida Paseo de la Reforma” aparentando contar con miles de seguidores dentro de las casas de campaña y con archiveros llenos de aire.

Ya habiendo tomado la Presidencia, surgieron aquellas frases “de te acuso con tu abuelita”, o comentarios como “fúchila, huácala…”, indignas de un gobernante serio y -desde luego- del presidente de un país serio, como es México. No digamos ya la frase de “el Corazon de Jesús está conmigo”, de la cual no sabemos si se burla de conceptos religiosos (pues la mayoría de los mexicanos somos católicos) e imitando el estilo Fidel Castro, que al entrar en La Habana lo hizo con un rosario en la mano, para después desatar una persecución religiosa.

Es a la generación del presidente López Obrador -mi propia generación- a quienes nos duele haber luchado, haber sacrificado nuestras vidas, todo para ver ahora a México lejos del progreso y convertirse en una nación empobrecida.

No me consuela que yo, con pocos años más por vivir, contemple a mi país en la ruina y me moleste ver que se utilice el nombre de México y sus recursos para relacionarse con la figura de Hugo Chavez y su esbirro Nicolás Maduro, para proteger a Evo Morales, Daniel Ortega… o simplemente para enriquecer a una camarilla de políticos.

No entiendo por qué nuestros gobernantes tienen miedo de acercarse a Canadá y Estados Unidos; y que,en cambio, prefieren ser amigos del «jicamero», el «chicharronero» o los «boleritos», como son los gobernantes populistas. Me pregunto por qué nos negamos a avanzar, si será cuestión de complejos, incultura, incapacidad o demagogia.

Hace muy pocos días el Papa Francisco se dirigía a gobernantes y ciudadanos del mundo, y señaló que a los pobres no les sirve de nada ser vistos con «mirada ideológica», pues ello hace que sólo se les utilice para intereses ajenos. Por ello, dijo, las ideologías del siglo veinte terminaron siempre en dictaduras.

Será por estas ideas que el presidente López Obrador pidió al inicio de su sexenio que el Vaticano se disculpara con México. Lo que no estuvo claro fue por qué no exigió a Estados Unidos y a Francia -que habían sido nuestros últimos invasores- que se disculparan.

Tuvo que ser el escritor hispano-peruano Mario Vargas Llosa quien saliera al paso, señalando que son los gobiernos mexicanos los que deberían disculparse con su pueblo por la incontable cantidad de daños y engaños causados en casa, a su propia gente. ¡Ouch!
…………………………..
@NuevaVisionInfo
redaccion@diarionuevavision.com
Jesús Galera Lamadrid

Un comentario sobre “¿18 años en campaña, para acabar en crisis económica y social?

  • el 26 junio, 2020 a las 9:11 pm
    Permalink

    La apatía o miedo de muchos mexicanos, a reclamar y exigir a los gobernantes cumplan con su servicio, – son servidores públicos -, dándoles una calidad de personajes poderosos.
    Y el dejar también muchos mexicanos a las clases pobres, al garete, olvidando el sentido social que debemos asumir.
    Esperando que los gobernantes lo hagan sin pedírselo.
    Los políticos se dan cuenta de un «pueblo tibio» y abusan; nadie les reclamará sus atropellos, saqueos.
    Esperan que el siguiente lo haga, y seguiremos igual. Necesitamos valor para exigir cumplan por el bien común.
    Con platicas de café, de cantina – como terapia psicológica – no cambiaremos el rumbo de tanto truhån político en nuestro país.

    Respuesta

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *